domingo, 17 de enero de 2010

Agua

Como dos seres acuaticos y mitológicos
nos deslizamos por los rincones más inhóspitos
de la realidad, al borde de la locura.
Nos reconocemos y nos vemos sin ojos,
sin bocas, sin oídos.
Sólo sensaciones que nos hacen bregar por más,
siempre más.
Salobre y humeda tu superficie
me genera una sed que nunca voy a saciar.
Hablamos por los poros y nos comunicamos por las escamas.
A nuestro tacto somos frío y caliente, con una extraña tonalidad iridiscente.
Nos reconocemos por lo que somos.
Los últimos.

No hay comentarios:

Publicar un comentario